Todos los muertos.

viernes, octubre 30, 2009

Hemos caminado juntos durante un tiempo, en este vagar aprendimos que la amistad es una de las cosas más importantes de la vida.

Un momentos cotidiano encapsulado por César en nuestro andar por esta muerte.




Calaverita

Allá en la espalda de dios
conocí a unos amigos
que de tanto cultivarse
resultan muy divertidos.

Entre proyectos y fiestas
se hace un grupo nutrido.
Con Fercho en el mostrador
y los Tollan platicando, llega Charly y el Huguín
y Ules se está carcajeando.

¡Puta madre!, dice el estimado
y todos ríen porque recuerdan el chacahuatonazo.
Tzu tzú, Pame y Citlalli por ahí algo andan planeando
y la elegante catrina a todos nos anda mirando.

Roco está entretenido platicando con el Gato,
mientras la tierna Bichita ya anda dormitando.
Paolita, Vanchis y Lola por allá se andan pegando
y a Robert, muy divertidos, le siguen celebrando el no cumpleaños.

Entonces entra Santino, grite y grite gritando
que viene el día de muertos
y hay que andarse cuidando.

La Clausa y Dany se ríen
por una canción traviesa
que Luis canta en su guitarra
y trae letras descompuestas.

Luna sin lentes, dicen,
son Pool y Rainer entrando
con una bolsa café
que seguro trae un bacacho.

El tiempo sigue corriendo
y la vida nos va quitando.
Entre sonrisas y chistes
la noche se va pasando.

Un ruidito divertido,
que trae la bici maltrecha,
es la voz inconfundible
de un gran Chack que se acerca
y no viene solo
pues se ha encontrado en la esquina
al buen tío Rafita.

No es por no mencionarlos,
pero el local ya anda lleno Joel, Joz, la florecita, Gaby,
el maestro Valverde, la maestra Estefania,
Oscar, el Mister y también está Juanita,
que nomás andan huyendo de la canija tilica.

Un coche se estaciona
y de él bajan de la mano el Chato y la Chatita.
Llega después la banda del niño Mozart y el Podridito.
Alfredo sigue fumando mientras Selma ríe y ríe,
Ya ni quién encuentra el chiste pero ella nomás sonríe.

Maricarmen, Spa y la Rastita miran una fotografía
Y recuerdan que Anuar vendrá bailando
y cantándole a la flaquita.
Como todo en la vida
hay un círculo que cumplir,
rueda y rueda, gira y gira
del principio hasta el fin.

Y tú, preciosa dientuda
Te has quedado chimuela
porque el tiempo pasa y pasa
y te gasta tu tarea.

Y estos momentos lindos
también nos arrancarás
y te ayudas del olvido
y de aquellos que morirán.

Pero no acaba la rima
pues falta Beto Centella
que pinta cosas muy chidas
que también se borrarán.

El cuadros salta pa’ dentro
y le pega un susto a Marianita.
Que pide calaverita en la barra de don Fercho.
Ahí viene don Vicos que se cruza con
Joaquín, Yatziri y no podía faltar Valdo
al mando del perla negra,
que la noche anda surcando.

Creo que ya me dio hambre
y ahora voy para afuera
a comer unos esquites
que prepara doña Adela.

Llegó el hermano gordito y canta las calaveras
mientras Isra le sonríe y avienta la sudadera.

Angel llega corriendo,
lo sigue la calavera
mientras Carlos huma y fuma
en la ingeniosa pipluma,

Por ahí se oye un lamento
que tiene algo de extranjero
es un muerto muy güerito
o se trata del Emilio

Así se pasa la noche
Ríe y ríe, juega y juega.
Allá en la espalda de Dios
adonde le cae la bandera.
Y a ti, hermana huesuda
te hemos dejado allá afuera.
Nomás espérame tantito
¿No querrás que ya me muera?
Deja terminar mi Fercholatte.

No tengas prisa catrina,
que al fin a ti he de bailarte,
pero guárdame la última pieza
que quiero felpar más tarde.
Que al final de las risas
También a mí has de llevarme.



César Rosas. Octubre 2009

2 vituperaciones:

Mar Koan dijo...

Siempre hay que agradecerle a los muertos, por que sin ellos la memoria no tendría sentido

Psyrlos dijo...

y asi nos la pasamos nomás corriendo de la huesuda, encontranos en el camino cada personaje...:D